Sinopsis

Tras aceptar el trabajo de sus sueños en París, Emily Cooper, ejecutiva de marketing de Chicago, estrena una vida de aventuras mientras compagina trabajo, amistad y amor. Lily Collins y el paisaje parisino protagonizan esta serie de Darren Star (‘Sexo en Nueva York’) nominada a dos Globos de Oro.

Tráiler

Reseña

Las comedias románticas nunca pasarán de moda, esas historias basadas en una vida normal y natural, con todas las vivencias, locuras y errores de nuestros protagonistas hace que nos sintamos pegados a la pantalla con el fin de descubrir el desenlace de su vida, y es precisamente eso lo que Emily en Paris nos regala.

Es de esas series que en nuestros tiempos escasean, diría que incluso con un pequeño gran toque de Family Friendly, esa serie que puedes escoger para maratonear en familia un fin de semana. Está hecha con las medidas perfectas, es lo suficientemente corta para que no llegues a aburrirte con la historia, cada capítulo está perfectamente diseñado para dar la dosis exacta de información y no te llegues a sentir ya sea saturado, o completamente aburrido.

Quizás me hubiera gustado que las temporadas constaran de más episodios, pero nuestro querido Tio Netflix tiene un sello distintivo de hacer temporadas cortas y sustanciosas, caso que claramente no excluye a Emily en París, la cual cuenta con 10 episodios en cada temporada respectivamente.

La trama

La trama me parece interesante, quizás tenga algunos huecos argumentales, y quizás existan ciertas cosas que hayan sido tan criticadas de la serie que tienen sentido, pero lo cierto es que lo básico que nos presenta es el sueño de muchas mujeres al rededor de todo el mundo.

Tenemos a Emily, a la cual se le presenta la oportunidad de una en un millón de irse a vivir por un año a París a trabajar en una empresa de marketing de alta sociedad, sabiendo ella nada de francés, y mucho menos sobre la alta sociedad francesa y la clase de gente que era representada por la agencia para la cual trabajaría, lo cual claramente le trae muchísimos problemas.

En lo personal considero que de alguna manera quisieron crear en Emily un personaje que pudiera ser utilizado de referente de empoderamiento quizás para las generaciones más jóvenes, ya que Emily es una chica que tiene que comenzar una nueva vida en una de las ciudades más famosas y amadas del mundo, tiene un trabajo de en sueño —el cual ni ella misma se da cuenta de lo soñado que es—, y consigue amigos y uno que otro pretendiente, Emily logra defenderse de todo lo que el universo —o quizás ella misma— conspira en su contra y sale adelante enfrentando cada obstáculo que se presenta.

Mentiría si les dijera que no me molesté con Emily, había momentos en donde no sabía si estaba en su contra o a favor, es increíble las maneras como logra ser sumamente insoportable en algunos momentos. Algo que no termina de agradarme, y no sé si sea su toque americano o cosas de su personalidad, pero no comprendo por qué tenía la constante necesidad de querer imponer su ideales americanizados en un territorio muy diferente al suyo. Sin embargo creo que esto tiene muchísima importancia para la serie, y aunque de a momentos quizás quieras darle un par de zapes para que entre en razón, al final te acostumbras a Emily y esperas que el guión de la serie le de su merecido.

La personalidad de Emily no solo es muy tonta, también es muy extrovertida, lo cual la hace ganarse una serie de pretendientes, entre los cuales los más destacables, son los chicos que roban su corazón en cada temporada, o mejor dicho EL chico.

El amor

El amor, un tema tan interesante para la vida de Emily en París y con muchos giros inesperados a lo largo de cada temporada. Podría destacar a cada uno de sus pretendientes, pero hablaré únicamente de los dos principales: Gabriel y Alfie. Estos dos tienen personalidades tan distintas que es increíble pensar que ambos lograron mover el corazón de Emily.

Es más que claro que Gabriel es el protagonista masculino, y aunque es de esperarse que sea él quien se quede con Emily, espero que la trama de un giro completamente diferente, creo que ninguno de los dos se merecen. La historia de ambos ha sido de cierta manera triste, e injusta lo cual la convierte al mismo tiempo en una historia muy real. Gabriel fue una especie de ayuda para una Emily primeriza como parisina, lo cual con el tiempo hizo que creciera la atracción entre ambos.

Por mucho que lo piense, a pesar de todas las interferencias y errores que hubo para la posibilidad de una relación entre ambos, lo que de verdad hizo que no funcionaran fue la inmadurez de Emily, lo que no solamente saboteo su relación con Gabriel, también con cualquier otro pretendiente que tuviera. No dejo por fuera a Gabriel, él también tiene mucha culpa, pero se me hace un poco molesto la constante indecision en la relación entre ambos, lo cual los lleva a lastimarse mutuamente y a lastimar a las personas que quieren.

Hablando de Alfie, aunque al principio no parecía una persona que pudiera encajar con Emily, lo cierto es que lo hacen perfecto, es como si fueran dos partes de un todo que se juntan. Alfie tiene una personalidad cerrada y muy ruda, algo que dista mucho de la personalidad de Emily y esto los lleva a tener varios encontrones, sin embargo Alfie aprende a abrirse con Emily y ella comienza a entenderlo. La relación de Emily con Alfie tiene la posibilidad de ser tan sana y madura como estable, para darle a Emily todo lo que ella espera y desea, pero tristemente Alfie no es Gabriel y Emily no logra enamorarse de él.

A lo largo de dos temporadas todavía no queda claro cuál será el príncipe azul que forme parte de la vida de Emily, y es mi suponer que en las siguientes tampoco se sabrá quien será el afortunado.

La amistad y el trabajo

Para Emily adaptarse a su nueva vida es realmente difícil, pero por obras del universo se encuentra con un par de amigas que logran ayudarla a sobrellevar los problemas y errores de aprender a ser parisina. Mindy y Camille le dan un toque muy bonito y único a la serie, y es que en definitiva te puedo faltar todo, pero que nunca te falte un par de amigas que te logren sacar una buena risa al final del día.

Por otro lado, el trabajo de Emily también es toda una travesía que la hace conocer personas excepcionales que influyen de maneras magistrales en su camino. Una de ellas y opino que la más importante es Silvie, su jefa. Aunque al principio ella no aguantaba a Emily de ninguna forma e incluso llegó a despedirla, poco a poco fue entendiendo y apreciando el talento de Emily y poco a poco comenzó a ayudarla —a su manera— a enfrentar las nuevas realidades de su vida, puedo decir que incluso Silvie fue la única que le dió los mejores consejos.

Conclusión

Emily en París es una de las mejores series que he visto en mucho tiempo y de las que creo que se necesitan muchas más en este lado del mundo. Amé tanto cada uno de los detalles que la vi entera en menos de una semana, no podía pensar en otra cosa que no fuera Emily y sus locuras en París.

Te recomiendo con los ojos cerrados que la veas y disfrutes de todas las vivencias y equivocaciones de Emily. Si la ves o si ya la viste, déjame tus comentarios al respecto.

Sin más que decir, se despide Egli de Egli Escribe.