Sinopsis

Encuentran una muñeca de castañas en la escena de un brutal asesinato. A partir de esta pista, dos detectives van en busca del asesino vinculado a una niña desaparecida.

Reseña

El caso Hartung es una serie danesa de misterio hecha por Netflix, aunque no he tenido buena suerte con las series de dicha índole que he visto en la plataforma, decidí seguir dándole una oportunidad y ver ésta porque, como amante de las series sobre crímenes, se me era imposible resistirme luego de ver la sinopsis.

La serie tiene su dosis perfecta de suspenso, misterio y terror. Aunque no está enfocada hacia una historia de ese tipo, lo cierto es que al menos los primeros dos episodios tienen esa sensación terrorífica que te causan un constante escalofrío.

Recuerdo comenzar a ver el primer episodio en una sala de espera en una clínica y no podía evitar sentir que un asesino aparecería en cualquier momento.

La historia es muy confusa y tienes que ir atando cabos poco a poco avanza, que si ya has visto otras series danesas sabes de lo que te estoy hablando. En los primeros 10 minutos nos muestran la escena de un brutal asesinato a una familia entera ocurrido hace unos 20 años, pero con la única interrogante de por qué los dos gemelos adoptados seguían vivos.

Luego nos trasladamos al presente, y nos encontramos con la trama central, El Caso Hartung. Nos presentan a una mamá soltera que es detective de homicidios, y una ministra llamada Rosa Hartung en la cual se centra la mayoría de la serie.

En mi particular no me gustan las cosas que quedan inconclusas, así que obviamente la ansiedad de saber qué había ocurrido con aquel asesinato me carcomía por dentro mientras veía una trama ubicada muchos años después y sin mucho que ver con aquella otra, pero quizás eso es lo que buscaban causar los escritores, y si eso es lo que querían, les quedó excelente. 

El Presente

Si nos concentramos únicamente en la historia del presente, debo decir que es extremadamente interesante, y misteriosa. Por un lado tenemos a la ministra que estaba reintegrandose al trabajo después del secuestro y supuesto asesinato de su hija hace un año (el Caso Hartung), la cual comienza a recibir amenazas.

Por otro, tenemos a la detective intentando resolver una serie de casos de asesinatos y mutilación a supuestas malas madres, con la firma del asesino como única pista: un hombre de castañas, que para colmo, tiene la huella de la hija de la ministra.

La serie te hace querer saber más y más, con las constantes preguntas en tu cabeza: ¿por qué hombres de castañas?, ¿por qué tiene que mutilarlas?, ¿por qué a las madres y no a los padres?, ¿qué tienen que ver con el caso Hartung?, ¿la hija de la ministra sigue viva?

Aunque uno pensaría que mientras más avanza en la serie más se va entendiendo el caso, termina por ser todo lo contrario, la trama se sigue enredando y generando aún más incógnitas.

Asesinatos

Aunque al principio los asesinatos se me hacían algo extra en la serie, lo cierto es que estaban extremadamente ligados a la trama. Eran muy necesarios para conocer tanto al asesino, como la verdad tras el caso de hace 20 años.

Lo interesante de estos asesinatos es el modus operandis que tenía el perpetrador: todas sus víctimas eran madres, tenían nada o una mala relación con su pareja y todas habían sido acusadas ante la ley de incumplimiento de un lugar seguro para sus hijos.

Lo más trágico y fuerte de la muerte sobre sus víctimas es que mientras suma una más a su lista, se suma una nueva mutilación, para hacer que de esa forma se parezcan a los muñecos de castañas.

Si bien con la primera víctima no logré empatizar, con la segunda y la tercera la verdad es que sí, admito que me sentí muy triste y decepcionada de que los policías no pudieran llegar a tiempo para salvar a la segunda víctima y que con la tercera, aunque intentaron protegerla lo más que pudieron, al final fue imposible. Solo puedo pensar en el daño que el asesino hizo, al querer en su mente trastornada, solucionar un supuesto problema.

Más adelante, cuando se descubre al culpable se explica que él hizo todo esto porque esas mujeres eran culpables del sufrimiento que sus hijos tenían por parte de sus parejas, pero yo no logro entender cómo un niño sin su madre, la única que de verdad los protegía, puede quedar en mejores manos. Aunque claro, todo lo que el asesino hizo fue por sus propios traumas, pero no puedo más que sentir tristeza por los hijos de esas mujeres.

El Caso Hartung

Quiero hacer mención especial a lo extraño que fue este caso y sobre lo poco que se nos habló de el mismo, siendo el título en español de la serie sinceramente esperaba ver mucho más al respecto. Si fuera mi decisión, haría una precuela contando la desaparición de la hija de la ministra.

Durante toda la serie se nos narran pocos detalles al respecto del caso, que de habernos mostrado primeramente todo lo sucedido durante ese año, hubiese sido más fácil de comprender. Hay un episodio en especial en donde los detectives vuelven a interrogar al supuesto culpable de este caso, y simplemente hace que te llenes de muchas dudas. Me hubiese encantado ver cómo fue que él terminó aceptando la culpa por todo lo ocurrido en lugar del verdadero asesino a quien este hombre llama «el hombre de castañas».

Sin embargo y lo más probable es que los escritores y guionistas quisieran causar este efecto en las personas, quizás era su idea abrir la curiosidad de los expectadores o simplemente tener otra forma de confundirlos más, si el caso es este, entonces lo lograron al menos en mí persona.

Cierre del caso

En ese momento es cuando te sientes en el personaje del compañero de la detective, él sabía que las personas a quien la policia inculpó no eran lo verdaderos culpables, y yo estaba igual de segura que ellos no podían serlo.

En lo personal, no me gustó para nada ese giro en la trama, si bien entiendo que es algo que puede pasar en la realidad, no es un recurso que considere bueno para usar. Esto simplemente hizo que me enojara aún más con la policía y, que mi pensamiento de que eran unos orgullosos que no querían aceptar el error que habían cometido en el caso Hartung se ampliara. Claro está, existe la probabilidad muy grande de que esto sea lo que los creadores querían, pero aún así no es mi recurso favorito.

Para la buena suerte, y para el buen sentido de la trama teníamos al detective que no se podía quedar quieto ante un caso que para él estaba incompleto, y que gracias al escritor, la detective también tuvo su momento de epifanía en donde se dio cuenta que debía intervenir y arreglar el error que se estaba cometiendo al cerrar el caso. Esta es una de las razones por la cual, estos dos hacían una pareja de detectives excelentes.

Climax de la trama

Hacia los dos episodios finales comienza el mayor enredo en la trama: el asesino deja una familia de muñecos de castañas en la casa de la ministra como amenaza, también se revela que ella es adoptada y aquí uno comienza a creer que la ministra quizá era la niña que quedó viva del asesinato del comienzo, pero si algo hay que tener seguro, es que nada de lo que la serie te hace creer, es la verdad.

Mientras se va revelando todo el pasado de la ministra, tenemos en otra escena al compañero de la detective intentando descubrir qué fue lo que realmente ocurrió con la familia de hace 20 años, y para ese momento descubrimos unos giros de trama aún mucho más grandes de los que te puedes imaginar.

Tengo que decir, soy una persona muy impaciente en cuanto a estas cosas, e inmediatamente quería comprender quién era el culpable, pero el hecho de tener dos personas en simultáneo recordando y descubriendo cosas sobre los gemelos, me dejó bastante perdida, y al final me costó un poquito comprender la línea de tiempo en que había ocurrido todo en el pasado.

Luego de descubrir todo sobre los gemelos y la manera en que estaban involucrados con la ministra, se responden casi todas las preguntas, excepto una: ¿quién es el gemelo en el presente?

El culpable

Este es el momento cuando digo que es normal y un recurso muy utilizado el colocar como villano a la persona que te presentan como héroe al comienzo, y es precisamente por esta razón que muchas veces uno ya está preparado para que sea de esta forma, a menos claro, que lo sepan hacer para que ni siquiera te imagines que pueda ser así, y justamente eso es lo que ocurre en este caso.

Durante toda la serie tuve al asesino frente a mis ojos y jamás lo noté, y claro, nadie se esperaría que un asesino en serie sea el forense que llega a investigar el cuerpo junto a todos los policías y que sea de los amigos más fieles de la detective.

Otra cosa que me siento en la necesidad de destacar en cuanto al culpable, es el trauma tan grande que este cargaba, del que ya te hablé un poco. Es algo que se me hace realmente triste todo lo que le sucedió.

Comenzó siendo un chico adoptado que saltaba de hogar en hogar, sin embargo cuando él junto a su gemela estaban a punto de ser adoptados, por culpa de una versión niña de la ministra, los devuelven al sitio de adopción y los termina por adoptar una familia que los quería para todo menos para darles una vida digna.

Todo esto termina por desencadenar una enorme cantidad de desordenes mentales en él, lo cual, en defensa propia lo lleva a asesinar a toda la familia, y en futuro a quitarle la vida a mujeres, que como ya mencioné, para él eran malas madras, como lo fue su madre adoptiva con ellos. Y por supuesto, a vengarce de la ministra por arruinar su vida.

Tristemente la mayoría de asesinos y/o criminales son creados por la misma sociedad, y el personaje Simon Gezz nos desmuestra claramente esto.

Conclusión

Debo decir que la serie está de pies a cabeza llena de plot twist, pero en excelente medida. El Caso Hartung es una serie, que a pesar de todas las cosas que a mi gusto cambiaría, está perfectamente hecha, que puedes disfrutar sea que te gusten las series de crímenes o thrillers psicológicos, o que no lo hagan.

Tiene un excelente desarrollo tanto de trama como personajes, cosa que es bastante difícil de esperar de una serie de tan solo 6 episodios.

La realidad es que todos los episodios que tiene de duración logra darte la sensación de ser parte del equipo de la detective y sus compañeros, la necesidad de averiguar qué es lo que está pasando, y luego al descubrir cómo aquel caso de hace 20 años estaba completamente ligado a lo que estaba pasando en la actualidad es simplemente un blow my mind.

La serie nos hace dudar de todos, incluso del esposo y el mejor amigo de la ministra. Diría que hasta de los mismos policías se comienza a dudar en cierto punto, y cuando ya crees por fin estar seguro de lo que sucede te muestran un plot twist que te vuelve a confundir.

Me gustaría volver a ver juntos a la pareja de detectives, pero en estos casos es mejor dejar la serie como está y tener buenos recuerdos, a tener una segunda temporada que quizás no esté a la talla de la primera.

Sin más, te invito a que le des una oportunidad, valdrá la pena cada segundo.

Se despide Egli de Egli Escribe.